Ella se asemeja a Dios
tiene en su haber mucho de Ángel
de Dios heredó el amor
de su Ángel sus cuidados incansables.
No sabemos lo que vale
hasta que se va y nos deja,
entonces daríamos todo lo que somos
por una mirada, por una sonrisa.
Por un beso de ella.
Nunca olvidaré a esta mujer
que por mi camino pasó
ni olvidaré su rostro
ni su sonrisa, ni su voz.
Tampoco quiero ni puedo
Renunciar a la herencia que me legó.
No me dejaste dinero,
ni riquezas, ni poder.
Me legaste algo preciado
algo que conservo intacto:
un corazón grande y sabio
para el amor y el querer.
