Hijo mío querido.
Sé que donde estás hay paz.
Sé que hay luz, verdad, amor.
Yo siempre y en todo momento
mi corazón se halla contigo.
Hijo mío querido
¡Cuánto te añoro!
Cuantísimo te quiero.
Cuando me encuentre contigo
te tengo reservados
miles de abrazos,
millones de besos
y todos,
todos te los daré
cuando nos encontremos en el cielo.
