Quiero tener fuerza moral para no dejarme abatir ni dominar,
ante los obstáculos no quiero dejarme abatir ni abandonar.
Quiero tener coraje y empeño
para hacer realidad todas las cosas grandes y pequeñas que deseo
y que con esfuerzo puedo realizar.
Verde I: sensibilidad
Quiero tener abierto mi corazón.
Quiero captar en profundidad
armonía, belleza, ternura y amor.
Quiero guardar en mi interior
eso tan grande como es la sencillez,
afectividad, candor.
No pretendo ser ni rica ni alabada
sólo deseo con todo el alma
ser una gran persona humana.
Problemas de las flores III (otro): pregón de San Félix
Hola amigos: en primer lugar, deciros que soy muy feliz de estar con todos vosotros. Pero si soy sincera, quiero confesaros una cosa. Que he tenido mis dudas si aceptar o no este bonito y entrañable ofrecimiento.
Por una parte, estaba mi vergüenza y el temor al qué dirán, y por la otra se trataba de complacer a estas personas que habían depositado en mí su confianza y me habían elegido para transmitiros este mensaje, como es el pregón de nuestro querido S. Félix.
Lo que voy a deciros en él, casi todos lo sabéis. Solo es recordar y repasar (en un corto espacio de tiempo) cosas y lugares de nuestro pueblo.
La fiesta de S. Félix no hace tantos años era corta y tranquila. Su celebración consistía en los actos religiosos, la comida y, eso sí, una buena siesta, pues hay que resaltar que en esas fechas y en esa época los trabajos del campo eran bastante duros.
En la merienda (después de la larga dormilona) no faltaban los buenos asados, que desde que yo recuerdo este plato tradicional ha ido siempre unido a nuestro patrón.
Estos tiempos (no tan lejanos) aunque no les añoramos, están en un rinconcito de nuestro corazón y cuando tenemos ocasión lo sacamos para contar a nuestros hijos y nietos lo bueno o lo malo de aquellos días.
¿Quién no recuerda haber visto u oído hablar de la fuente grande?
¡Aquel agua tan fresca no envidiaba a las modernas neveras de hoy!
¿O aquella Muñoverales con cantaros y aguaderos?
¿O las veladas en el invierno al amor de la lumbre con familiares y amigos?
Para seguir hablando de todas estas cosas necesitaríamos mucho tiempo y no lo tenemos.
Pero ya que hemos hablado de la época de los mayores, toca decir ahora a los jóvenes, esos jóvenes alegres y juerguistas (pero también son nobles y buenos chicos). Os decimos: en vuestras manos tenéis ahora la vida y supervivencia de nuestro pueblo.
Y ahora en nombre de todo nuestro ayuntamiento quiero invitar a todos los del pueblo, y forasteros que nos quieran honrar con su presencia, a pasar una fiestas alegres y divertidas, todos juntos con armonía y con un mismo fin: dar realce a las fiestas y honrar a San Félix.
Y en agradecimiento (y ahora como miembro del pueblo que soy) quisiera felicitar al nuevo ayuntamiento y desearles suerte.
Con cariño ahí les va este corto poema.
Él ayuntamiento nuevo
se lo está montando bien,
tienen todos mucha marcha
y ha empezado con buen pie.
El comienzo ha sido bueno
como vds pueden ver.
Dentro de unos cuantos días
diremos diretes de él.
Pero que aguanten amigos
o si no, que lo hagan bien.
Y ahora os diré que, como algunos de vosotros me habéis pedido que os recitara, ahí tenéis esto que he hecho de nuestro pueblo.
Hoy es un día especial
de alegría y de contento.
Es el comienzo de fiestas,
de algarabía y festejos.
Con bailes y muchas jotas
nos estamos relamiendo.
Hay que aguantar, sí señor,
que cuerda sí que tenemos
y que al conjunto de orquestas
nosotros no defraudemos.
¡Que corra el vino señores!
Y que empiecen ya las fiestas
y el que quiera dormir monas
que se vaya a las pobedas.
Cuando el verano se acerca
a las puertas de mi pueblo
es como es el sol entrara
en un cuarto oscuro y yerto.
Puertas que estaban cerradas
por un largo y frío invierno
van abriéndose despacio
y sus cerrojos cediendo.
¡Hasta el cielo es más azul
y más bello el firmamento!
Hay flores en las ventanas,
las gentes salen al fresco.
Hay campaneo de guitarras
y sonar de paloteos.
Juventud libre y alegre
pasea por los senderos
y niños que ponen alma
en el brincar de sus juegos.
Alegran calles y plazas
dando al pueblo un algo nuevo.
Cuando llega esta estación,
con estos alegres hechos,
se me anuda el corazón
y algo me entra en el pecho,
que me emociona de veros
ver tan de cerca estos hechos.
Y una esperanza me anima,
¡Amigos y compañeros!
una esperanza que todos
pondremos empeño en ello
y es la esperanza de ver
el resurgir de mi pueblo.
Problemas de las flores II: 1995
El reloj daba las doce
aquella noche estrellada
y los serenos del pueblo
“¡Doce y sereno!” cantaban.
Son recuerdos imborrables
que guardo con mi nostalgia.
Problemas de las flores I: 1995
Sabemos que tu alma sufre
porque perdiste tu amor.
Pero querer ayudarte
no mitigará el dolor
de esa llaga honda y profunda
que te dañó el corazón.
Tus hijos serán los ejes
que te mantendrán erguida;
tus hijos serán las fuentes
que purifiquen tu herida.
Amiga, sigue adelante.
No te detengas mujer.
¡Se fuerte! ¡Nunca te achantes!
Demuéstrate lo que vales
y jamás pierdas la fe.
Impreso XXVI: para todos los que amamos a nuestro querido pueblo
Muñoveros es un pueblo
que tiene escudo e historia
y aunque no venga en el mapa
es Muñoveros la gloria.
El alcalde de este pueblo
es hombre de tierra y campo
y la mujer que le atrape
tendrá que arrancar garbanzos.
Todos los del ayuntamiento
trabajan como leones
y han hecho de los pilones
obras de arte y con las flores
combinación de colores.
Tenemos un alguacil
que de una pierna cojea.
Menos mal que a águasela
está de buen ver “la obrera”
y de buena o mala gana
le echa mano en las tareas.
El pueblo con los faroles
parece que está de fiesta
¡lástima que no digamos
lo mismo de nuestra iglesia!
Hay que pedir a la junta
que apoquine unos millones.
¡Qué no hay derecho señores
a quedarnos sin sermones,
el cura sin feligreses
y las cantoras sin preces!
Impreso XXV: abuela María 1994
Fue una mujer de esta tierra
de los pies a la cabeza.
Buena esposa, buena madre
y para colmo fue bella.
Hace ya unos cuantos años
ella perdió la cabeza,
la abandonó su memoria
y perdió toda su fuerza.
Tiene momentos de angustia.
Se la ve triste, deshecha
pero sigue conservando
su misma mirada,
su misma belleza
que llamaron la atención
de los que la conocieron.
Cuando recibe cariño
ella con sus ojos besa.
Regocijo es lo que noto,
su cara así lo refleja.
Esta pequeña misiva
es un mensaje de amor,
de cariño y de respeto
y de gran admiración.
Impreso XXIV
No se qué artimañas
utilizan estos
que nos hacen ver
lo que quieren ellos.
Hay otra cuestión
que ya no me importa,
pero al principio
me tenía mosca.
Cuando algún guasón
decía con sorna:
“Me hace mucha gracia
de ver a esta tonta
con tanta carpeta
cual si fuese moza.
Esta pavilorda
con lo sorda que es
¡seguro que todo
lo entiende al revés!”
Yo que presumía
llevando carpeta,
resultó que luego
me daba vergüenza.
Ahora orgullosa
me marcho a la escuela
y si algún pelmazo
me cruzo en la acera
busco mis cuadernos,
enseño carpeta.
Y si a mí me apura
le canto un poema.
Si tengo tesón
y soy empollona
seré una mujer
de la nueva ola.
Si con mucha suerte
me saco el graduado
seré una mujer
sabiendo quebrados.
Si yo al escribir
falta ya no tengo
seré una mujer
que tiene talento.
Si lo pasé bien
escribiendo esto
soy una mujer
con humor y acierto.
Impreso XXIII
Estoy estudiando
con algún empeño
pero a mi pesar
muy poquito entiendo.
Quiero aprender pronto
tildes y quebrados,
pero veo difícil
llegar a lo alto.
Mis maestros dicen
“¡No eres nada tonta!”
Pero en ocasiones
no entiendo ni torta.
Si hoy o mañana
yo sé la lección
a la otra semana
pues se me olvidó.
Tengo compañeros
que mucho me ayudan,
pero en ocasiones
con el codo empujan
y muy por lo bajo
me hacen la pregunta:
“¿Terminaste ya?
¿Cuánto da la suma?”
¡Mi madre! Qué susto
me da la paisana
pues mi mente en blanco
se queda parada
y es un contratiempo
que me causa rabia
pero a empezar vuelvo
con afán y ganas.
A mí los maestros
me ponen nerviosa
cuando me preguntan
una y otra cosa.
Sobre todo una
que dicta problemas.
A nosotras cansa,
a ella tan fresca.
¡Ay Virgen María!
La otra no ceja
de hablar y explicarnos
las haches e i griegas.
Impreso XXII
Marta llena la aguadera
de lo dulce y de lo bueno
pa colgarlo en el sobrao
y dure unos meses fresco.
Lo que sobre de escogía
echarlo to en los cestos,
que en la cuba no se notan
si son blancos o son negros
y sale un vino clarete
con los racimos revueltos.
que mi cosecha tie fama
de ser la mejor del pueblo.
Y el que baja a mi bodega
pisando firme y derecho
sube torcío de risa
andando sin muchas prisas
un pasodoble torero.
