Impreso XX: curso de mimbre 1998

Un grupo diez de mujeres
de este hermoso y bello pueblo
haciendo cestas pasamos
la mitad de nuestro tiempo.
Son unos días – no más –
pero estamos encantadas
con el mimbre y el mojar.

Es… de lo más divertido
Tejer cestitas y cestos.
Grandes, medianos, pequeños,
bailarines, gordezuelos,
jorobados y derechos
tienen los mismo derechos
porque están todos hechos
con tesón y corazón
y un valioso ingrediente
llamado “AMOR”

Nuestra monitora Rosa
es amable y hacendosa.
Nos explica, siempre en prosa,
y aunque nos parezca sorda
sabemos que tiene los oídos
a prueba de bomba.

Impreso XIX: 21/09/1995

Vi en vuestros ojos ternura.
En vuestras manos, vi amor.
Vuestras palabras me dieron
fuerza consuelo y valor.

Entre aquí sin esperanza.
Roto tenía el corazón
y hoy me salgo con el alma
llena de fe y de ilusión.

Os recordaré con cariño,
gracias a todos.

Prisci.

Impreso XVIII: cuando era yo, niña chica

Desde que era yo muy niña
siempre disfrute soñando.
Soñaba con mil juguetes
sin lograr nunca alcanzarlos.

Una vez, una gran bruja
se paseaba volando
con una escoba muy vieja,
bufanda y negro refajo.
La bruja subía deprisa
y quiso volar tan alto
que una estrella se interpuso
y la atizó un escobazo.

El cuento de blancanieves,
por un tiempo, fue mi blanco.
Me gustaba imaginar
jugando con los enanos
¡Y hasta vi a la princesita
con el peine envenenado!

Otra vez llegó mi sueño
a derroteros tan altos
que llegándome a la mar…
Era un barco ¿o era un palacio?
Lo que sí vi fueron hombres.
Todos con patas de palo,
la nariz larga y picuda
y con un ojo tapado.
Yo me marché de este sueño
más que deprisa, volando,
porque me pareció ver
a piratas navegando.
¿Habéis visto alguna vez,
mis niños míos amados,
a un caballo volador
llegar al sol y besarlo?
Pues yo lo vi, ya lo creo,
lo vi despierta y soñando.

Impreso XVII: ////////////

Deseo la llegada de la primavera.
Contemplar los almendros en flor.
Las verdes praderas.
Disfrutar de las flores
y aspirar sus olores.

Quiero disfrutar del campo,
ver los labriegos arando,
las cebadas espigando,
los cigüeños picoteando
y desde la cama escuchar
las golondrinas cantar.

Quiero oír y ver
los arroyos correr,
amapolas florecer
y el luminoso y claro amanecer.

Impreso XVI: noche larga de espera 20/08/1995

Noche de lluvia y tormenta
Noche de verano gris
de madrugada festiva
Mi cuerpo tiembla por ti.
Oigo murmullo de ruidos
fantasmas, siniestras sombras.
Oigo el crujir de los chopos
y el chasquido de sus hojas.
Tengo el alma entristecida.
Tengo la esperanza rota.
Mis ojos dicen a gritos
lo que bien calla mi boca.

Llega el alba y con él viene
anhelo que suave flota
al penetrar en la estancia
la claridad de la aurora.

El sol naciente me trae
lo que a mí el sueño me roba.
Ya no hay noche.
Ya no hay sombras.
Ya se fue la oscuridad.
Por las puertas y ventanas
entra brisa hecha cantar
y alzando al cielo mis ojos
digo a Dios con humildad:
“Gracias padre mío, gracias.
Gracias por tu gran bondad.
Por haber traído a mi casa
al causante de mi mal”

Impreso XV: por alguien será 2000

Pienso en ti cuando
estoy sola y en silencio,
cuando río, cuando lloro
y cuando rezo, pienso ti.
Pienso en ti cuando estoy triste,
cuando alegre yo me siento,
cuando de dormir despierto
y cuando despierta el sueño
pienso en ti.
Pienso en ti en cualquier momento
sin que medie hora ni tiempo.
Cuando respiro y aliento
pienso en ti.
¿Es fortuna o es tormento?
Es amor con sufrimiento
lo que siento, cuando día y noche
pienso, y sigo pensando en ti.

Impreso XIV: manualidades 1999

Año de hacer muchas cosas
con una prisa imponente
ya que el correr nos da fuerza
para poder hacer frente
a tantísimos proyectos
como tenemos en mente.

En principio fueron mimbres
que montaron precedentes
para seguir con pinturas,
esculturas y figuras
resultonas y excelentes.

Laurita, es la profesora
que da clases de pincel
y como a tal señora
es detallista en su hacer.
No se fía ni un pimiento
de mi estrenado talento
ni mi viejo entendimiento.

Todas las demás alumnas
sabemos de buena tinta
que Laurita es de las más listas
de las maestras ya vistas
y que las blancas figuras
que nosotras pincelamos
son bellas esculturas
rebosantes de hermosura,
que con urgencia y premura
salen de sus suaves manos.

Impreso XIII: sin título

A la fuente iba la moza
con el cántaro a por agua.
Era joven, era hermosa
era su cara una rosa
y sus labios eran grana.

En el borde de un arroyo
entre amarillos en flor
un casadero doncel
a la mocita esperó.
Luminoso estaba el día
y el atardecer en sombras.
Él dijo que la quería
y ella se puso tan roja
que sus mejillas moradas
semejaron amapolas.

En silencio, se miraron.
La moza no contestó
pero el cántaro tembló
y su cuerpo se agitó
con modestia encantadora.
Al agacharse a coger
el agua que ellos buscaban
en el cristal de la fuente
se encontraron sus miradas.
Aquella noche de luna
se fue vistiendo de gala
y coqueta y presumida
se acercó a la fuente clara.
Y orgullosa ella se vio
en sus aguas reflejada.

Impreso XII: una noche de verano 1997

Bajando voy por la cuesta
contemplando las estrellas
y a su vez veo una lechuza
cruzando el cielo hacia ellas.

Grillos cantando en el campo.
Avecillas silenciosas.
Luciérnagas luminosas.
Noche con olor a rosas

Tranquilo el pueblo descansa,
no existe odio ni rencor.
El manto que a todo cubre
es obra de Dios.
Y hablando yo con el cielo
le susurro a media voz:

Protege y cuida a este pueblo
conserva su corazón
y en esta noche de estrellas
envíanos mucho amor.

Impreso XI: los contenedores 1994

Los que vivimos en pueblos
y, además, pueblos pequeños,
nos tenemos que aguantar
con lo malo y con lo bueno.
Pero aquí tenemos suerte,
amigos de Muñoveros,
por no faltar casi nada
en el pueblecito nuestro.

Tenemos muchas virtudes,
alguna falta y defecto.
Pero lo que aquí no faltan
son hombres de ayuntamiento,
que son los que en un conjunto
administran todo el pueblo.

En las calles nos han puesto
una especie de cajones
que en opinión de las gentes
se llaman contenedores.

Con ello lo que pretenden
que el pueblo esté casi limpio
y echemos en este “chisme”
papeles y desperdicios.

Pero lo que no comprendo
que hay gentes testarudas
que lo tiren todo suelto
sin su bolsa de basura.
Y a los pocos que hacen eso
por pura comodidad,
debieran ponerles multa
a la mayor brevedad.